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Cómo las integraciones nos ahorran tiempo

El tiempo no se pierde en la consulta. Se pierde en llegar hasta ella, y en volver con el resultado. Carla Fernandez cuenta qué cambió cuando los portales dejaron de ser pestañas.

Carla Fernandez
Senior Paralegal · Perfil
Retrato de Carla Fernandez, Senior Paralegal en Frank & Partners
  1. 8

    sistemas conectados

  2. 1

    bandeja para todos ellos

  3. 0

    credenciales sueltas por el despacho

Cifras aportadas por Frank & Partners sobre su propia práctica. frankpartners.es

En MandatoLo que ha entrado hoy desde fuera del despacho, ya repartido sobre los expedientes a los que pertenece.

Ocho ventanas abiertas y un certificado que caduca

La parte más cara del trabajo administrativo no es la consulta. Es el trayecto. Abrir el portal, encontrar el certificado, recordar cuál de los cuatro es el bueno, buscar por referencia, esperar, descargar un PDF, renombrarlo, decidir en qué carpeta va y anotar en algún sitio que ya está hecho.

Multiplicado por LexNET, la AEAT, el Catastro, los dos Registros, el BOE y el BORME y la contabilidad, eso no son ocho tareas: son ocho contextos distintos, cada uno con su sesión, su forma de buscar y su manera de devolverte un archivo.

Lo que se pierde entre portal y portal no aparece en ninguna hoja de horas, pero es la razón por la que un expediente tarda tres días en avanzar lo que podría avanzar en una tarde.

LexNET deja de ser una pestaña

Las notificaciones judiciales tienen la propiedad incómoda de llegar cuando quieren y de traer un plazo pegado. El circuito clásico es que alguien entra a mirar, descarga, reenvía por correo interno y otra persona anota el plazo en la agenda.

Con LexNET conectado, la notificación entra, se acusa y cae sobre el expediente al que pertenece con su plazo ya calculado. Nadie hace de mensajero entre el buzón judicial y el asunto.

El acuse queda registrado con su hora. Cuando meses después hay que acreditar cuándo se recibió algo, la respuesta está en el expediente y no en el recuerdo de quién estuvo mirando esa mañana.

En MandatoLa notificación se acusa y aterriza sobre su expediente con el plazo ya en marcha.

La comprobación fiscal, sin teclear un NIF

En un despacho con clientes extranjeros, comprobar la identificación fiscal es constante: al abrir expediente, al preparar una escritura, al emitir una factura.

La consulta a la AEAT devuelve la verificación al expediente del cliente, sin que nadie copie un NIF de un documento a un formulario. Un dígito mal tecleado en un NIF no se detecta hasta que algo se rechaza, y para entonces ya ha costado una semana.

En MandatoLa comprobación fiscal se resuelve sobre los datos que ya están en el expediente.

Y la contabilidad, al final de la cadena

Lo último que quiere un despacho pequeño es teclear dos veces la misma factura: una para el cliente y otra para la contabilidad.

Con Holded conectado, lo que se factura sale hacia la contabilidad sin repetir el asiento a mano, y la facturación cumple VeriFactu por su cuenta. Es el mismo principio que el resto: el dato se introduce una vez, en el sitio donde nace.

En MandatoLo facturado pasa a la contabilidad sin volver a teclear el asiento.
Retrato de Carla Fernandez, Senior Paralegal en Frank & Partners
Lo que he recuperado no son horas sueltas. Es no tener que empezar otra vez desde el principio cada vez que abro otro portal.
Carla Fernandez
Senior Paralegal · Frank & Partners
Resultado

Lo que cambia en el día a día.

  • Se consulta desde el expediente. No hay un viaje de ida y vuelta a un portal por cada dato.

  • El resultado se queda dentro del asunto. Con su fecha y su origen, no como un PDF en una carpeta compartida.

  • Las notificaciones traen su plazo puesto. Nadie transcribe una fecha de un buzón a una agenda.

  • Un dato, una vez. Lo que se teclea dos veces acaba discrepando en algún sitio.

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