Cincuenta trámites a la vez, y ninguno puede caerse
El NIE es el primer trámite de casi todo lo que hace el despacho. Sin él no hay compraventa, no hay cuenta bancaria y no hay sociedad. Eso lo convierte en el trabajo de mayor volumen de la casa: del orden de cincuenta solicitudes al mes, además de renovaciones, reagrupaciones y citas.
El derecho aplicable rara vez es el problema. El problema es la escala. Cincuenta expedientes abiertos a la vez, cada uno con su lista de documentos, su cita y su plazo, y todos moviéndose en paralelo. Un despacho que sostiene eso con memoria y hojas de cálculo no falla por desconocimiento: falla porque un martes se traspapela un empadronamiento.
Lo que cambió no fue la forma de tramitar. Fue dejar de tramitar de memoria. Cada solicitud es un expediente, y el expediente es el que se acuerda.


