Despachos / Derecho de familia

En familia, el expediente que no debe abrirse no se abre

Asuntos confidenciales que solo ve quien los lleva, los plazos del procedimiento contados en días hábiles, y un cliente que consulta su expediente sin escribir al móvil del abogado a las once de la noche.

Sin tarjeta · Datos alojados en la UE

El secreto profesional no es una casilla de configuración.

Un despacho de familia guarda lo que nadie más guarda: una custodia disputada, un informe psicosocial, una liquidación de gananciales que enfrenta a dos socios del mismo club, el divorcio de la hermana de un compañero del despacho. El riesgo no es que un tercero entre en el sistema. Es que entre alguien de dentro que no tenía por qué.

La mayoría del software jurídico resuelve esto con buena voluntad: todo el mundo ve todo, y se confía en que nadie mire. Eso funciona hasta el día en que deja de funcionar, y ese día no es un incidente informático — es una conversación con el cliente que no se puede tener.

Mandato parte de lo contrario. Un asunto puede marcarse como confidencial, y a partir de ahí solo lo ve el letrado que lo lleva, la dirección del despacho y quien reciba acceso expreso. No es un filtro de la interfaz: la restricción vive en la base de datos, de modo que el expediente, sus documentos, sus notas, sus horas y sus comunicaciones desaparecen para el resto del despacho.

Confidencialidad a nivel de expediente, no de buena fe

El interruptor lo maneja la dirección del despacho. Al marcar un asunto como confidencial, el expediente deja de aparecer en los listados, en el buscador y en los informes del resto del equipo; sus documentos dejan de descargarse; sus notas de caso y sus imputaciones de horas dejan de leerse. Quien necesite entrar recibe acceso nominal, y ese acceso queda registrado.

La regla se aplica en el propio motor de base de datos y alcanza a todo lo que cuelga del asunto — notas, documentos, comunicaciones, horas, gastos, señalamientos y escritos — no solo a la ficha principal. Un compañero no ve el asunto aunque conozca el enlace.

Los plazos del procedimiento de familia, en días hábiles

Contestación a la demanda, oposición a medidas, recurso frente al auto de medidas provisionales: el plazo se cuenta desde la notificación, en días hábiles, descontando agosto y el calendario de festivos que corresponda. Mandato hace esa cuenta y marca cada vencimiento en verde, ámbar o rojo según lo que queda, con la cita del artículo que lo sostiene.

Las vistas, los señalamientos y las fechas del convenio regulador viven en el mismo calendario que el resto del despacho, con avisos escalonados antes de que el plazo apriete.

Un canal con el cliente que no es tu móvil personal

El cliente de familia escribe mucho, y escribe en momentos difíciles. El portal le da un sitio donde ver en qué punto está su asunto, qué documentos faltan y qué viene después, sin que cada consulta llegue como un WhatsApp a las once de la noche.

Cada mensaje y cada correo quedan en el expediente, con quién lo envió y cuándo. Cuando el asunto lo lleva otra persona por vacaciones o baja, el hilo está donde tiene que estar y no en el teléfono de nadie.

Las plantillas del procedimiento, ya en el despacho

Un divorcio de mutuo acuerdo genera siempre los mismos documentos, y volver a redactarlos desde cero cada vez no es criterio jurídico: es mecanografía. Mandato trae un paquete de plantillas del procedimiento de familia —convenio regulador entre ellas— con campos que se rellenan desde la ficha del cliente y del asunto: partes, hijos, domicilios, fechas e importes.

Lo que la plantilla trae es la estructura y los datos. El contenido —el régimen de custodia, el reparto de gananciales, la pensión y su actualización— lo escribe el abogado, porque es donde está el trabajo y donde está la responsabilidad. Nada de esto lo redacta una IA por ti, y ese límite no lo movemos.

Los asuntos de mediación se llevan como cualquier otro expediente, con sus sesiones en la agenda y su documentación en el mismo sitio, y con la misma confidencialidad a nivel de expediente cuando hace falta.

Lo que Mandato no hace

Mandato no redacta tu convenio regulador ni calcula la pensión de alimentos: no sustituye el criterio del letrado. La confidencialidad protege frente a otros usuarios del despacho, no frente a la dirección, que conserva acceso por responsabilidad sobre el expediente. Tampoco cubrimos los sistemas autonómicos de justicia — Avantius y eJusticia.cat siguen pendientes — y la integración con LexNET exige tu propio acceso de colegiado.

Preguntas frecuentes

¿Quién puede ver un asunto marcado como confidencial?

El letrado asignado, la dirección del despacho y cualquier persona a la que se conceda acceso expreso. Para el resto del equipo el asunto no aparece en listados ni en búsquedas, y sus documentos, notas, horas y comunicaciones tampoco son accesibles. La restricción se aplica en la base de datos, no solo en la pantalla.

¿Puede el propio cliente ver que su asunto es confidencial?

El cliente ve su expediente con normalidad en el portal: la confidencialidad limita el acceso de otros miembros del despacho, nunca el del titular del asunto.

¿Mandato calcula los plazos del procedimiento de familia?

Calcula el vencimiento en días hábiles desde la notificación, descontando agosto y los festivos aplicables, y cita el artículo en el que se apoya. La responsabilidad del cómputo sigue siendo del letrado: Mandato lo hace visible y avisa, no firma por ti.

¿Dónde se guardan los datos?

En infraestructura alojada en la Unión Europea, con las claves de integración cifradas en reposo. La página de seguridad detalla el modelo de aislamiento por despacho y los subencargados.

El asunto delicado, delante de quien debe estar.

Empieza gratis y trae esta semana el expediente que hoy no te atreves a dejar en el sistema.

Prueba gratis 14 días