Despachos / Extranjería

El despacho de extranjería, sin la carpeta de recordatorios

Seguimiento de cada solicitud y cada cita, KYC que aguanta clientes de cualquier nacionalidad, y un cliente que entiende en qué punto está — en su idioma.

Sin tarjeta · Datos alojados en la UE

El problema no es el derecho. Es el calendario.

Un despacho de extranjería rara vez pierde un asunto por una cuestión jurídica. Lo pierde porque una cita previa cayó en agosto, porque un certificado caducó cuatro días antes de presentarlo, o porque nadie avisó al cliente de que el plazo para aportar documentación empezó a correr con una notificación que llegó un viernes.

El expediente de extranjería es, en el fondo, una cadena de fechas y documentos de terceros: la solicitud, la cita, la resolución, la renovación. Da igual que sea un NIE, una residencia no lucrativa, un arraigo social o laboral, una reagrupación familiar, la renovación de una TIE o un expediente de nacionalidad por residencia — la cadena es la misma y el reloj corre igual. Y cada cliente la vive en un idioma distinto y desde una zona horaria distinta.

Mandato no resuelve el derecho de extranjería. Ordena lo que lo rodea: el estado de cada solicitud, la fecha de cada cita, la documentación que hace falta y la conversación con el cliente. Frank & Partners, el despacho donde nació Mandato, tramita del orden de cincuenta NIEs al mes con esto. Y sirve igual a una gestoría o una asesoría que lleve extranjería: el trabajo es el mismo, aunque la toga no.

Cada solicitud, con su estado y su fecha

El expediente de extranjería lleva el seguimiento de la solicitud y de la cita asociada: en qué fase está, qué se ha presentado, qué falta y cuándo vence lo siguiente. Las fechas viven en el calendario del despacho junto a los plazos procesales que llegan de LexNET, no en una hoja de cálculo paralela.

Cuando el cliente tiene varias solicitudes abiertas — la suya, la de su cónyuge, la del hijo que cumple dieciocho el año que viene — cada una es un expediente con su propio reloj, y todas cuelgan del mismo cliente.

KYC que no se rompe con un pasaporte extranjero

El KYC de un despacho español está pensado para el DNI. En extranjería, el cliente llega con un pasaporte noruego, una prueba de domicilio en inglés y un certificado que hay que traducir. El flujo de alta se atasca en el primer paso y alguien acaba guardando documentos en una carpeta compartida.

En Mandato el alta del cliente contempla la nacionalidad desde el principio: qué documento identifica a esta persona, qué se le pide, qué falta. La validación de NIF/CIF contra la AEAT cubre el lado español cuando lo hay; el resto del expediente de identidad vive donde debe vivir, en el asunto, con su historial.

Cuando el cliente es una sociedad extranjera con administrador español, el trámite mercantil se sigue desde el expediente y la certificación se lee sola al llegar.

El cliente entiende dónde está, en su idioma

La mayor parte del tiempo administrativo de un despacho de extranjería se va en explicar el estado del expediente por teléfono, por correo y por WhatsApp, muchas veces en un idioma que no es el del despacho.

El portal del cliente muestra el hito en el que está su solicitud, los documentos que le tocan y lo que ya está resuelto — en español o en inglés, sin que nadie traduzca a mano. WhatsApp es un canal nativo del expediente, no una conversación paralela en el móvil de un socio.

El efecto práctico es medible en llamadas que no se reciben. El cliente deja de preguntar «¿cómo va lo mío?» porque puede verlo.

Lo que Mandato no hace

Mandato no solicita la cita previa por ti, ni presenta la solicitud ante la Administración: hace el seguimiento del estado y de las fechas, y te avisa. Tampoco cubre los sistemas autonómicos de justicia — Avantius y eJusticia.cat siguen pendientes. Y la integración con LexNET exige tu acceso de colegiado: si llevas extranjería desde una gestoría, todo lo demás de esta página funciona igual, pero esa pieza no es tuya. Esos trámites los sigues haciendo tú; Mandato se ocupa de que no se te pasen.

Preguntas frecuentes

¿Mandato pide la cita previa automáticamente?

No. Mandato hace seguimiento de la solicitud y de la cita, y lleva la fecha al calendario del despacho con sus avisos. La reserva se sigue haciendo por los cauces oficiales.

¿Sirve para clientes que no hablan español?

Sí. El portal, las plantillas y las comunicaciones existen en español y en inglés, escritos por juristas. El cliente elige su idioma y el despacho trabaja en el suyo.

¿Cómo se lleva el KYC de un cliente extracomunitario?

El alta contempla la nacionalidad y el documento de identidad correspondiente, y guarda la documentación en el expediente con su historial. La validación contra la AEAT se aplica cuando hay NIF o CIF español.

¿Puedo llevar también los asuntos judiciales del cliente?

Sí. Las notificaciones de LexNET llegan al expediente y los plazos al calendario, y los escritos se presentan por LexNET desde el propio expediente.

Ninguna cita, ninguna caducidad, fuera del calendario.

Empieza gratis y trae tu primer expediente de extranjería esta semana.

Prueba Mandato gratis