Tus datos de clientes, protegidos por diseño

Un despacho maneja lo más sensible que tiene una persona: su patrimonio, su situación migratoria, su familia, sus problemas. Mandato se construyó tratando esos datos como lo que son.

La seguridad de un software jurídico no es una casilla de marketing: es la condición para poder usarlo. Un despacho que confía sus expedientes a una herramienta necesita saber dónde viven esos datos, quién puede verlos y qué pasa el día que algo va mal.

Esta página responde a eso sin rodeos, y separa con cuidado lo que ya hacemos de lo que todavía no podemos afirmar.

En resumen

Doce compromisos, sin letra pequeña.

  1. Datos alojados en la UE

    Los expedientes, los documentos y las cuentas viven en la Unión Europea: la base de datos en Irlanda y la aplicación que la sirve en Ámsterdam. En la UE, no en España — lo decimos así porque es la pregunta que se hace un despacho español.

  2. Cifrado en reposo (AES-256)

    Los datos se cifran en reposo. Las credenciales más sensibles —tokens de correo, claves de integración— se cifran además con AES-256-GCM en la aplicación antes de llegar a la base de datos.

  3. TLS en tránsito

    Cada conexión entre tu navegador y Mandato viaja cifrada por TLS. Nada de lo que se envía o se recibe circula en claro.

  4. Aislamiento por despacho

    Cada despacho es un inquilino aislado. La seguridad a nivel de fila (RLS) impide que una consulta de un despacho alcance los datos de otro, aunque compartan infraestructura.

  5. Registro de auditoría inmutable

    Las acciones sensibles quedan registradas y no se pueden alterar: quién hizo qué, sobre qué expediente y cuándo. Incluye cada consulta a la IA.

  6. Contraseñas con un mínimo real

    Diez caracteres, con mayúscula, minúscula y cifra, y un medidor de fuerza en el propio formulario. La misma regla se aplica en el navegador y en el servidor.

  7. Verificación en dos pasos

    Cada usuario puede proteger su cuenta con un segundo factor TOTP —el código de seis dígitos de una app de autenticación—, además de la contraseña. El acceso queda ligado al dispositivo verificado.

  8. Conservación con plazos legales

    Los datos se conservan el tiempo que la ley obliga y no más: diez años el expediente de la Ley 10/2010, seis los registros fiscales, y el resto según lo que fije el despacho.

  9. RGPD por diseño

    Mandato se diseñó bajo el RGPD, no se adaptó después: minimización de datos, derechos del interesado y un acuerdo de encargo del tratamiento disponible en todos los planes.

  10. LOPDGDD

    Cumplimos la normativa española de protección de datos (LOPDGDD) además del RGPD, con la vista puesta en las obligaciones concretas de un despacho en España.

  11. Copias de seguridad automáticas

    La plataforma realiza copias de seguridad automáticas y cifradas de la base de datos, de modo que la información del despacho se pueda restaurar.

  12. ISO 27001, en preparación

    Hemos empezado a preparar la certificación ISO 27001 con apoyo externo. Todavía no estamos certificados y no hay fecha de auditoría: lo diremos como certificación el día que tengamos el certificado, y no antes.

Dónde viven tus datos

Conviene ser concreto, porque «en la UE» puede querer decir muchas cosas. La base de datos de tu despacho —los expedientes, los documentos y las cuentas de usuario— está en Irlanda, en la región eu-west-1 de AWS que utiliza nuestro proveedor de base de datos gestionada. La aplicación que la consulta se ejecuta en Ámsterdam. Ambas dentro de la Unión Europea; ninguna de las dos en España.

Esa distinción importa y no la escondemos: si tu despacho necesita residencia en territorio español, hoy Mandato no la ofrece. Lo que sí ofrece es residencia europea, con la base de datos y el alojamiento contratados a proveedores que la garantizan por contrato.

La cadena completa se queda en la UE, y esa es la parte que conviene mirar con lupa en cualquier proveedor: la base de datos en Irlanda, la aplicación en Ámsterdam, el correo transaccional en la región europea de nuestro proveedor de envío y la integración de WhatsApp con un proveedor alemán. La mensajería es donde suelen romperse las promesas europeas de la competencia, y por eso la nombramos aparte.

Lo que sí sale del Espacio Económico Europeo es parte del tratamiento con IA, y está identificado uno por uno en el acuerdo de encargo del tratamiento: los modelos de complejidad media y alta procesan en Estados Unidos al amparo de las Cláusulas Contractuales Tipo y del EU-U.S. Data Privacy Framework. Hay un proveedor de IA europeo al que se puede dirigir el tramo rutinario. Conviene además una precisión que casi nadie hace: alojar en la UE y contratar con una entidad europea no son lo mismo — nuestro proveedor de correo opera en región europea pero su entidad contratante es estadounidense, de modo que la transferencia sigue amparada por las Cláusulas Contractuales Tipo. Aparece así en el DPA. No hay subencargados ocultos: cada uno consta con su función y su ubicación.

  • Base de datos y documentos en Irlanda; aplicación en Ámsterdam. Ambas en la UE.
  • Correo transaccional en región europea; WhatsApp, con un proveedor alemán.
  • Residencia europea, no española: lo decimos antes de que lo preguntes.
  • Las transferencias a EE. UU. que existen —la IA de complejidad media y alta— constan en el DPA, con su amparo legal.
  • Lista de subencargados en el DPA, con función y ubicación.
Leer el acuerdo de encargo del tratamiento

Un despacho no ve al otro

El mayor riesgo de un sistema multi-despacho no es un intruso externo: es que los datos de un despacho aparezcan, por error, en la pantalla de otro. Mandato lo evita en la capa más profunda, la de la base de datos, con seguridad a nivel de fila.

Cada fila de datos pertenece a un despacho, y ninguna consulta puede devolver filas de otro. No es una comprobación que la aplicación pueda olvidar hacer: es una regla de la propia base de datos que se aplica en cada lectura y cada escritura.

  • Seguridad a nivel de fila (RLS) aplicada en la base de datos, no solo en la aplicación.
  • Sin mezcla de datos entre despachos, por diseño.
  • El acceso de cada usuario se limita a su despacho y a su rol.

La IA, y el modo «solo UE»

Mandato usa modelos de lenguaje para analizar documentos, redactar borradores, resumir reuniones y clasificar correo. Conviene saber a dónde va cada cosa, porque no todo va al mismo sitio.

Las tareas rutinarias —borradores, resúmenes, clasificación— se sirven sobre un modelo ligero. Las de complejidad media y alta, y el análisis de documentos, van a los modelos Claude de Anthropic, que procesan en Estados Unidos al amparo de las Cláusulas Contractuales Tipo y del EU-U.S. Data Privacy Framework.

Cada despacho puede activar el modo «solo UE» en sus ajustes. Con él, el tramo rutinario deja de salir a Estados Unidos y pasa a servirse por un proveedor europeo, con los modelos alojados en la UE. Somos deliberadamente precisos sobre su alcance: mueve el tramo rutinario, no la totalidad del tratamiento. Las tareas de complejidad media y alta siguen en Claude, y decirte lo contrario sería venderte una garantía que el producto no da.

Y sea cual sea el modelo, cada consulta a la IA queda en el registro de auditoría inmutable: qué expediente, qué usuario, cuándo.

  • El modo «solo UE» se activa por despacho, desde Ajustes.
  • Mueve el tramo rutinario a un proveedor europeo; la complejidad media y alta sigue en Claude (EE. UU., con SCC).
  • Con el modo activo, el registro de subencargados del despacho deja de incluir al proveedor estadounidense de ese tramo.
  • Toda consulta a la IA queda registrada, con modelo, usuario y expediente.
Ver los subencargados y su ubicación

Quién entra en la cuenta

La contraseña de una cuenta de Mandato no protege una lista de la compra. Desde el primer día protege nombres, NIE, números de pasaporte, documentos y detalles de asuntos sujetos a la Ley 10/2010 y al RGPD. Por eso el mínimo no es el habitual de ocho caracteres.

El alta exige al menos diez caracteres, con mayúscula, minúscula y cifra, y el formulario muestra un medidor de fuerza y la lista de requisitos mientras se escribe — para empujar más allá del mínimo, no para premiar el aprobado raspado. La regla vive en un único sitio del código y se aplica en el navegador y en el servidor, de modo que ninguna de las dos mitades pueda relajarse sin la otra.

A partir de ahí, cada usuario solo alcanza los datos de su despacho y los que su rol le permite, y todo lo que hace queda en el registro de auditoría.

  • Mínimo de diez caracteres, con mayúscula, minúscula y cifra.
  • Medidor de fuerza y requisitos visibles en el propio formulario de alta.
  • La misma regla validada en el navegador y en el servidor, desde una única definición.

Todo queda registrado

Cuando un dato sensible se consulta, se modifica o se comparte, queda constancia. El registro de auditoría anota quién realizó la acción, sobre qué expediente y en qué momento, y no se puede editar ni borrar a posteriori.

La inteligencia artificial no es una excepción: cada interacción con la IA queda en ese mismo registro —quién la lanzó, sobre qué documento y cuándo— y los datos de tu despacho no se usan para entrenar modelos, ni los nuestros ni los del proveedor del modelo.

  • Traza inmutable de las acciones sobre datos sensibles.
  • Cada consulta a la IA, registrada y atribuida.
  • Tus documentos no entrenan modelos de nadie.
Cómo trata Mandato los datos en la IA

Cuánto tiempo se conservan los datos

«Borra a este cliente» no es una instrucción que un despacho español pueda ejecutar sin más. Varias normas imponen plazos mínimos de conservación sobre lo que ese cliente generó, contados desde el fin de la relación: diez años la documentación de diligencia debida de la Ley 10/2010 (art. 25), y seis los registros contables y de facturación (art. 66 LGT y art. 30 del Código de Comercio).

Mandato lleva esos plazos como reglas, no como buenas intenciones. Cada despacho fija su propia ventana general —la del período de responsabilidad profesional— y los mínimos legales se pueden ampliar pero nunca bajar de su suelo.

Cuando se pide suprimir a un cliente cuya documentación sigue dentro de un plazo obligatorio, la respuesta correcta no es borrar: es anonimizar. Se eliminan los datos personales y se conserva el registro que la ley exige conservar, y la propia herramienta dice qué obligación lo está reteniendo y hasta qué fecha. Un expediente todavía abierto retiene mientras siga abierto, por razones evidentes.

  • Diez años para la documentación de la Ley 10/2010 (art. 25).
  • Seis años para los registros contables y de facturación (art. 66 LGT, art. 30 C. de C.).
  • Ventana general configurable por el despacho, nunca por debajo del mínimo legal.
  • Anonimización en lugar de supresión mientras exista una obligación de conservar, con el motivo y la fecha a la vista.

Qué pasa cuando algo va mal

Ningún proveedor serio promete que nunca ocurrirá un incidente; lo que distingue a uno serio es tener previsto qué hacer cuando ocurra. Mandato mantiene un proceso de respuesta ante incidentes: detección, contención, evaluación del alcance y notificación cuando procede.

Si un incidente afectara a datos personales y fuera notificable, el RGPD marca los plazos y los destinatarios, y actuamos conforme a ellos. Preferimos describir el proceso a prometer una invulnerabilidad que nadie puede garantizar.

  • Proceso de respuesta ante incidentes documentado.
  • Notificación conforme a los plazos del RGPD cuando procede.
  • Copias de seguridad para restaurar el servicio.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se alojan los datos de mi despacho?

En la Unión Europea: la base de datos y los documentos en Irlanda, y la aplicación que los sirve en Ámsterdam. En la UE, pero no en España — si tu despacho necesita residencia en territorio español, hoy no la ofrecemos. Parte del tratamiento de IA y el envío de correo sí se realizan en Estados Unidos, al amparo de las Cláusulas Contractuales Tipo y del EU-U.S. Data Privacy Framework; el DPA los identifica uno por uno.

¿Está Mandato certificado en ISO 27001 o SOC 2?

Todavía no. Hemos empezado a preparar la certificación ISO 27001 con apoyo externo, pero no hay aún auditoría iniciada ni fecha comprometida, y preferimos decirlo así en vez de escribir «certificado». Para SOC 2 no hay planes hoy: en el mercado europeo ISO 27001 es la que piden. Si tu despacho necesita el certificado para poder contratarnos, dínoslo — es exactamente la señal que marca el ritmo, y te daremos la fecha real en cuanto exista.

¿Puede el personal de Mandato ver los datos de mi despacho?

El acceso está restringido y auditado. Nuestro equipo solo accede a los datos de un despacho cuando es necesario para dar soporte y con el permiso correspondiente, y esos accesos quedan registrados. Los datos de tu despacho no se usan para entrenar modelos de IA.

¿Puedo ver quién ha abierto un expediente?

Sí. El registro de auditoría anota los accesos y las acciones sobre datos sensibles —quién, sobre qué expediente y cuándo— y no se puede editar ni borrar a posteriori, que es la única propiedad que hace útil a un registro de accesos. Incluye cada consulta a la IA. Para los asuntos marcados como confidenciales, además, el acceso es nominal: solo entra quien lo lleva, la dirección y quien reciba permiso expreso.

¿Firmáis un acuerdo de encargo del tratamiento (DPA)?

Sí. Mandato actúa como encargado del tratamiento y el DPA está disponible para todos los planes, con la lista de subencargados, su función y su ubicación. No hay que negociar un plan superior para tenerlo.

Si un cliente me pide que borre sus datos, ¿puedo hacerlo?

Depende de lo que la ley te obligue a conservar, y Mandato lo comprueba antes de borrar nada. La documentación de diligencia debida de la Ley 10/2010 se conserva diez años y los registros contables y de facturación seis, contados desde el fin de la relación; tu despacho fija además su propia ventana general. Mientras alguno de esos plazos siga corriendo, lo que procede es anonimizar —eliminar los datos personales y conservar el registro obligatorio—, y la herramienta te dice qué obligación lo está reteniendo y hasta cuándo.

¿Qué pasa con mis datos si dejo de usar Mandato?

Puedes exportar los datos de tu despacho, y al darte de baja se eliminan conforme a lo acordado en el DPA y a lo que exige el RGPD. Tus datos son tuyos: no quedan retenidos como rehén.

Estado del servicio, en público

Publicamos el estado de cada componente de Mandato —aplicación, base de datos y documentos, correo, WhatsApp, notificaciones de la Administración e IA— con su histórico de disponibilidad medido y el registro de incidencias, con actualizaciones fechadas mientras ocurren. La página se comprueba cada cinco minutos y se sirve desde una infraestructura distinta a la de la aplicación, para que siga en pie cuando la aplicación no lo esté. No es un compromiso de nivel de servicio: informa, no promete.

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