El plazo empieza a contar solo. Tú decides qué hacer con él
La notificación entra por LexNET, Mandato identifica el acto, aplica el artículo que corresponde y deja el vencimiento en la agenda contado en días hábiles — con los festivos de tu partido judicial y agosto ya descontados. Sin que nadie teclee una fecha.
En litigación no se pierde un asunto por no saber derecho.
Se pierde por un plazo. Y un plazo casi nunca se pasa por desconocerlo: se pasa porque la notificación llegó un jueves de julio, la persona que la leyó estaba cubriendo a otra, y la fecha límite se anotó en una agenda que no era la del asunto. El error no está en el cálculo. Está en los tres pasos manuales que hay entre que la resolución entra y que alguien la escribe en algún sitio.
Mandato quita esos tres pasos. La notificación de LexNET se descarga con su documento, se engancha al procedimiento por su número de autos, y el acto judicial que contiene —una diligencia de ordenación, un decreto, una sentencia— determina qué plazos abre. Cada uno se calcula desde la fecha de notificación y aparece en la agenda con el artículo que lo sostiene a la vista.
La aritmética la hace Mandato; la responsabilidad procesal sigue siendo tuya. El plazo propuesto es siempre revisable, y lo es a propósito: el que firma el escrito es el abogado, no el software.
Días hábiles de verdad, con agosto y con los festivos que te tocan
Contar veinte días hábiles parece trivial hasta que hay que hacerlo bien. Se descuentan sábados y domingos, los festivos nacionales, los autonómicos y los locales de la sede del juzgado, y —en el orden civil— todo el mes de agosto, que es inhábil por el artículo 183 de la LOPJ. En penal no: los plazos de la LECrim corren en agosto igual que en marzo, y ese detalle es exactamente el que se olvida cuando se cuenta a mano.
El motor de Mandato conoce los cuatro órdenes —LEC, LECrim, LRJS y LJCA—, sabe cuál gobierna cada juzgado por su orden jurisdiccional, y cuenta en días hábiles, en días naturales o en meses de fecha a fecha según lo que exija la norma aplicable. Un juzgado de instrucción y uno de primera instancia reciben tratamientos distintos porque lo son.
El conjunto de reglas es un punto de partida bien documentado, no un vademécum exhaustivo. Cada plazo lleva su artículo al lado precisamente para que se pueda contrastar en un segundo con la resolución que lo abre.
Los recursos que abre cada resolución, ya identificados
Una sentencia abre veinte días para apelar por el artículo 458 de la LEC. Una providencia o un auto no definitivo abren cinco para reponer, por el 451. Un decreto del letrado de la Administración de Justicia abre cinco para revisión, por el 454 bis. Un requerimiento de pago en monitorio abre veinte para pagar u oponerse, por el 815.
Nada de eso es difícil de saber. Lo que cuesta tiempo es hacerlo cuarenta veces al mes sin equivocarse de artículo, y lo que cuesta un asunto es hacerlo treinta y nueve veces bien. Mandato lo propone al llegar la notificación; el abogado confirma, ajusta o descarta.
Los señalamientos viven en la misma agenda que los plazos. Una vista y un vencimiento de escrito compiten por la misma semana de trabajo, y verlos en calendarios distintos es cómo se planifica mal.
El expediente completo, no una carpeta con el mismo nombre
Bajo el número de autos cuelga todo lo que el procedimiento genera: los escritos presentados, las resoluciones recibidas, las notas de la vista, las horas imputadas, los gastos y los suplidos, y las comunicaciones con el cliente y con el procurador.
Para un junior eso significa que ponerse al día con un asunto ajeno es leer una pantalla en vez de reconstruirlo preguntando. Para quien lleva veinte procedimientos a la vez significa que el estado de cada uno se responde sin abrir cuatro sitios.
El cálculo de plazos de Mandato es orientativo y así se presenta dentro del producto: propone la fecha, cita el artículo del que sale y deja la confirmación al abogado responsable. El conjunto de reglas cubre la LEC, la LECrim, la LRJS y la LJCA con sus referencias, pero no agota todos los supuestos procesales, y ninguna herramienta sustituye a leer la resolución. La presentación telemática funciona a través de LexNET con tu acceso de colegiado; Avantius y eJusticia.cat todavía no están disponibles. Y la búsqueda de jurisprudencia en CENDOJ requiere una pasarela contratada: sin ella, el módulo de investigación jurídica funciona sobre un corpus de demostración, no sobre el repositorio del CGPJ.
Preguntas frecuentes
¿De dónde saca Mandato la fecha de notificación?
De la propia notificación de LexNET. Al descargarla, Mandato registra la fecha de puesta a disposición y la de acceso, engancha el documento al procedimiento por su número de autos y calcula desde ahí. Si prefieres introducir la fecha a mano —porque la resolución llegó por otra vía— también puedes: el cálculo es el mismo, lo que cambia es quién teclea.
¿Descuenta agosto?
En el orden civil, sí: agosto es inhábil por el artículo 183 de la LOPJ y el motor lo descuenta. En penal no lo descuenta, porque los plazos de la LECrim corren también en agosto. Esa distinción está en las reglas, no en una casilla que alguien tenga que recordar marcar.
¿Y los festivos locales?
Se aplican los nacionales, los autonómicos y los locales de la sede del juzgado, configurados por el despacho. Un señalamiento en Sevilla y otro en Bilbao no cuentan igual, y contar los dos con el calendario nacional es un error que solo se descubre tarde.
¿Puedo confiar en el plazo que propone?
Puedes usarlo como lo que es: una propuesta con su artículo al lado, calculada siempre igual y sin depender de quién esté de guardia esa semana. La confirmación es del abogado responsable, y el producto lo dice en el propio aviso. Preferimos una herramienta que te ahorre el cálculo y te deje la decisión a una que finja no necesitarte.
¿Sirve para un despacho pequeño de litigación?
Es donde más se nota. En un despacho grande hay una persona dedicada a controlar señalamientos y vencimientos; en uno de dos o tres abogados esa persona es el abogado, entre una vista y la siguiente. El plan Profesional cubre el día a día de un despacho de litigación e incluye el seguimiento de LexNET en solo lectura; la automatización con LexNET y el resto de la Administración está en el plan Despacho.
Que el próximo plazo se cuente solo.
Catorce días de prueba con tus propios procedimientos. Sin tarjeta, sin permanencia y sin migrar nada para probarlo.
